Toda plataforma de tecnología pasa por transformaciones y evoluciones, es imposible que una plataforma tecnológica pueda servir a una organización moderna sin alteraciones a lo largo del tiempo: hay mejoras en servidores, en almacenamiento, en enlaces de comunicación, en software, etc. Típicamente el problema que se genera cuando se cambia información de un lugar a otro (por ejemplo cuando se pasan carpetas compartidas de un servidor a otro) es el impacto que tendrán los usuarios ya que se les altera el lugar al cual referenciaban… antes estaban en \\servidor-1\CarpetaPublica y ahora están en \\servidor-2\CarpetaPublica por lo tanto el departamento de HelpDesk tendrá que modificar los accesos directos y/o instruir a los usuarios sobre la novedad con la correspondiente molestia ya que, seguramente, habrá usuarios que no se enterarán.
Una excelente forma de evitar estas molestias es usando los DFS (Distributed File System) de Windows Server.
La filosofía de los DFS es muy simple: instruir al Directorio Activo de Windows para que distribuya los nombres de los recursos compartidos SIN que los usuarios siquiera se enteren a que servidor pertenecen. De esta manera los usuarios ya no se conectarán a \\servidor-1\CarpetaPublica sino a \\Dominio\Links\CarpetaPublica.
Los DFS son relativamente simples de implementar: se designa un servidor (generalmente un Controlador de Dominios) que será quién posea la tabla de equivalencia entre los nombres a difundir y su lugar físico correspondiente tal como se hizo referencia anteriormente.
A partir de ese momento los usuarios podrán referenciar a las carpetas compartidas mediante la nomenclatura que NO referencia al servidor. Ahora el departamento de TI tiene la facilidad de poder mover la información de un servidor a otro sin que los usuarios se enteren:
- Se desactiva temporalmente la carpeta compartida a mover
- Se mueven los archivos del servidor inicial al final
- Se ajusta el DFS para que referencie a la nueva localidad